martes, 16 de enero de 2018

COMUNICADO DE LA PRESIDENCIA DE LA CEV ANTE LAS PALABRAS EMITIDAS POR EL SR. PRESIDENTE EN LA ALOCUCIÓN DEL 15 DE ENERO
CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA
PRESIDENCIA
COMUNIDADO
"La verdad les hará libres" (Jn. 8,32)

1.- En la Exhortación Pastoral de la Conferencia Episcopal del pasado 12 de enero, decíamos los obispos: "El gobierno, con la "Ley contra el Odio y la Intolerancia", nacida de la misma Asamblea (Nacional Constituyente), criminaliza toda manifestación en su contra y propicia la multiplicación y difusión de toda clase de rumores y especulaciones, cuyo efecto es consolidar un control absoluto de actividades y provocar el miedo y la autocensura" (n. 4).

2.- Las palabras emitidas por el Sr. Presidente en la alocución de su "memoria y cuenta" el día 15 de enero, pidiendo a 4 instancias de los poderes del Estado revisar lo expresado por Mons. Antonio López Castillo, Arzobispo de Barquisimeto y Mons. Víctor Hugo Basabe, Obispo de San Felipe, en las homilías del día de la Divina Pastora, certificando que son acciones que constituyen "verdaderos delitos de odio...", son una prueba más de que dicha ley está concebida para aplicarla y criminalizar a todo aquel que le cause malestar al gobierno y sus postulados.

3.- El Presidente ha tergiversado totalmente el mensaje dado por los obispos, particularmente por Mons. Víctor Hugo Basabe, con el objetivo de hacer ver que los obispos incurren en delitos. La verdad de lo que sucede en el país, ha quedado evidenciado en las homilías pronunciadas ese día. El aval de esto lo han confirmado los miles de feligreses presentes en la misa en la Avenida Venezuela, que con sus gestos certificaban lo que escuchaban.

4.- En un país que desea vivir en paz y reconciliación, que anhela un futuro con esperanza y no con la condena y amenaza permanente sencillamente por no estar de acuerdo con las conductas y ejecutorias oficiales, necesitamos de gobernantes con la suficiente entereza para tratar a todos los ciudadanos con el mismo rasero y para que se apliquen a ellos mismos, las leyes que conciben para los demás.

5.-Los Obispos de Venezuela permanecemos muy unidos y trabajando en favor del pueblo y con el pueblo, por tanto, nos solidarizamos fraternalmente con nuestros hermanos Antonio López y Víctor Hugo Basabe, con sus Iglesias particulares de Barquisimeto y San Felipe, sabiendo que podrán contar con toda la Iglesia que peregrina en Venezuela ante cualquier acción que ponga en peligro su integridad de vida y su libertad de pensamiento y de acción.

5.- Pedimos a todos los que nos han llamado, escandalizados del creciente lenguaje de odio y violencia, que no caigan en la tentación de pagar con la misma moneda. Exhortamos a la feligresía de la Arquidiócesis de Barquisimeto y de la Diócesis de San Felipe que cuiden a sus pastores, estén atentos a cualquier movimiento en su contra, que pueda atentar contra su dignidad humana.

6.- Nos encomendamos a la Divina Pastora para que su mensaje de paz y ternura, de convivencia y ayuda mutua, nos abran horizontes de entendimiento y respeto.

En Caracas, a los dieciséis días del mes de enero del año dos mil dieciocho.
                              
Con nuestra bendición:

+José Luis Azuaje Ayala - Obispo de Barinas. Presidente de la CEV
+Mario Moronta Rodríguez -  Obispo de San Cristóbal - 1° Vicepresidente de la CEV
+Raúl Biord Castillo - Obispo de La Guaira - 2° Vicepresidente de la CEV
+José Trinidad Fernández Angulo - Obispo Auxiliar de Caracas - Secretario General de la CEV
+Jorge Cardenal Urosa Savino - Arzobispo de Caracas - Presidente Honorario de la CEV
+Baltazar Cardenal Porras C. - Arzobispo de MéridaPresidente - Honorario de la CEV 

martes, 12 de diciembre de 2017

Ayudar a la Ayuda...¿Plan extremo?

         Analistas del Vaticano sugieren,en privado, y que  nullo modo refleja la política de la SS., que se debe tratar que llegue la Ayuda Humanitaria, ofrecida por USA y la UE a Venezuela, y la ofrecida por Cáritas (de USA y de Alemania), a la CEV.
         Debemos en primer lugar reconocer   que la dictadura basa su dominio sobre el pueblo, a base del chantaje de “comida por lealtad y sometimiento”; evidentemente  por eso, el CEO de la dictadura  narcosoleada ha repetido hasta la saciedad que no aceptaría, de ninguna manera esa ayuda:  sabe de sobra, que el pueblo pelearía por su libertad, cuando no necesite del gobierno para comer.

      Pero si se consigue que los Estados e Instituciones envíen esa Ayuda Humanitaria, hay que conseguir que el régimen no pueda hacer efectiva su prohibición de entrada.

          Creemos qe en este momento una de las pocas instituciones que tiene poder de convocatoria, es la CEV, la cual se debe plantar de frente y exigir el permiso de entrada de los insumos necesarios, y por eso pedidos.          Por supuesto que no serán de ninguna manera administrados por el régimen,ni por ninguna organización política, sino por Instituciones como Cáritas  con la ayuda  de otras organizaciones, cristianas o no, que las hay (inclusive hasta  la Cruz Roja venezolana, tan pasiva que hasta parece complaciente).

          Esa convocatoria debe ser para un  apoyo multitudinario de la población civil, pacífico, sin armas, a manifestarse en puertos aeropuertos o por donde se suponga que venga la ayuda. Apoyo  que seguramente se la prestará, a pesar de las amenazas del régimen, que acusará “a los curas” de intentar desestabilizar al país”.

         Por eso habría que estar preparados para todo lo que pasó en las anteriores concentraciones o manifestaciones.Por eso, la CEV también debe estar preparada para insultos, amenazas, ataques violentos, inclusive prisión. Pero ahí es donde prevalecerá la autoridad moral de la CEV, que deberá soportar lo mismo que el régimen hace contra la ciudadanía en general, cristianos o no.

                   Por supuesto que habrá quien diga que el gobierno usará toda su fuerza para evitar la entrada de la Ayuda. Usará la violencia armada, de su Guardia pretoriana, los llamados colectivos, etc. pero quedará más al desnudo su actitud cobarde y genocida: genocida porque está condenando a morir de hambre, a todo un pueblo que no quiere su despótico, corrupto, narcotraficante y traidor régimen.

                 ¿Es un plan desesperado, alocado, peligroso…? Claro que sí; pero a grandes males grandes remedios.

                 Y como sé que será atacado, calificado de utópico, imposible, etc. les digo a quienes se opongan, que respeto profundamente sus opiniones, pero les ruego que al lado de las críticas, burlas, etc. expongan un plan alternativo, planes que hasta donde yo sé, son de una invasión armada o “diálogo”.

                 Si ese plan es el de una invasión extranjera, armada…¿ eso no es alocado, desesperado, peligroso,violento, con muertos, etc?

               Y si ese plan es la continuación de un “diálogo”, “negociación” o algo parecido,quienes opten por eso, que por favor, hagan su propia “ayuda humanitaria”, convenciendo a los “mediadores” o “negociadores” de países “amigos”, a que el régimen permita la entrada de urnas (no de votación, sino ataúdes, por la carencia de esos “insumos”), para enterrar a los niños, ancianos y mujeres, que morirán por desnutrición (o sea "hambre") falta de medicinas, deficiencias hospitalarias, etc. mientras "termina" el interminable "diálogo" o "las negociaciones".

         Y que Dios se apiade de nosotros. 

domingo, 3 de diciembre de 2017

AYUDA HUMANITARIA...¿Cómo?

                                                       AYUDA HUMANITARIA...¿CÓMO? 


      Ante la gravísima situación de Venezuela, el fracaso del “diálogo” en República Dominicana y la descarnada afirmación genocida: “No vamos a permitir que quieran imponernos una ayuda humanitaria”, como dijo Luis López, Ministro de Salud y presidente del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, nos parece urgente y perentorio que el presidente de la CEV, Mons. Diego Padrón, arzobispo de Cumaná, en su nombre y en la de la CEV,  tome la iniciativa de pedir ayuda humanitaria inmediata, en nombre de Cáritas de Venezuela, a Cáritas de Estados Unidos y de Alemania, instituciones de la Iglesia católica en los respectivos países, que han manifestado su deseo, así como otras instituciones, de ayudar con ayuda efectiva las necesidades humanitarias del pueblo venezolano, desinteresadamente, sin ninguna segunda intención, ni religiosa ni mucho menos política.

                No de otra manera se puede proceder ahora si no queremos que sigan muriendo, principalmente niños, ancianos y enfermos en general, por desnutrición, falta de medicinas o mala atención médica por falta de equipo e insumos. Son muchos las muertes registradas, pero muchas más las no registradas en las redes sociales, único medio de información confiable en un país, cuya tiranía tiene el monopolio de la información, sesgada, interesada y sobre todo mentirosa, que quiere hacer creer ante el mundo, su “preocupación y cuidado” en esta caótica y genocida situación.

                Y lo de genocida no es exageración ya que aún está vigente el lema “patria socialista o muerte”, que no es un lema retórico sin aplicación práctica, sino todo lo contrario: quienes no tienen carnet de la patria (o sea chavistas,maduristas,cabellistas,revolucionarios, etc. aunque sea en el papel) no tienen derecho a las bolsas CLAP, con las que el régimen monopoliza los alimentos. Los otros, a menos que pertenezca a la clase media (no “media” sino ya “completamente” depauperada) tendrán que empezar a morir lentamente ( y repito que no es una exageración) por los altísimos costos de los pocos alimentos que se pueden conseguir.     

            De modo que lo único que queda es lo que le rogamos a la CEV que haga, tanto por ética (ya que la ley natural exige que toda persona tiene derecho a la vida, y un Estado legítimo y normal, tiene el deber de cuidarla) como religioso, como lo exige el evangelio “dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, velar por los enfermos, etc. (Mt 25 31-46). Y no cito ningún artículo de la CRBV porque es muy bien sabido que la pobre está muy bien representada (solo eso), en el librito azul, que los capitostes del régimen blanden de vez en cuando.

          Alguien puede decir:”Muy bien que la CEV pida esa ayuda humanitaria, pero el régimen impedirá que llegue”. Y ahí es donde la CEV se debe plantar de frente y exigir el permiso de entrada de los insumos necesarios y por eso pedidos, que por supuesto serán administrados por Cáritas con la ayuda  de otras organizaciones, cristianas o no (inclusive hasta  la Cruz Roja venezolana, tan pasiva que hasta parece complaciente), pero de ninguna manera por el régimen, ni por ninguna organización política.

          Y para eso debe convocar apoyo multitudinario de la población civil, que seguramente se la prestará, a pesar de las amenazas del régimen, el cual acusará “a los curas” de intentar desestabilizar al país”. Por eso, la CEV debe estar preparada para insultos, amenazas, ataques violentos, inclusive prisión. Pero ahí es donde prevalecerá la autoridad moral de la CEV, que deberá soportar lo mismo que el régimen hace contra la ciudadanía en general, cristianos o no.


          Lo que se propone  es el último recurso posible a la vista para empezar a evitar más muertes por las causas ya indicadas. “Si alguien puede hacer algo para evitar un crimen y no lo hace, y a consecuencia de su inacción se comete el crimen, ese “alguien” es cómplice directo del crimen”. 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

El bullying o acoso escolar: cómo combatirlo

Bullying: cómo combatirlo.

                El peligro que representa el bullying o acoso en las escuelas, es tan grave que La Organización Mundial de la Salud (OMS), junto a Naciones Unidas, reflejaron hace pocos meses en un informe, datos muy preocupantes. Lo mismo que Beat Bullying,  organización británica contra el acoso juvenil, la cual alerta que el problema es más serio de lo que parece, pues, “en la UE, el acoso y maltrato por bullying lo sufren alrededor de 24 millones de niños y jóvenes al año”: cada año se suicidan en el mundo alrededor de 600 mil adolescentes, y el 78% de los adolescentes que termina por suicidarse fue acosado en la red y en la vida real. Y en cuanto a los EE.UU. ni se diga, pues ya se considera peor que en la UE.
            Ante esto me pareció necesario estudiar una manera práctica de combatirlo, pues me dí cuenta que la mayoría de los  estudios sobre este tema, son principalmente académicos; muy razonados y científicos, pero que no bajan a la base del problema en cuanto a su posible solución.  
                Como ya llegó el problema más cerca de nosotros, pues cada vez es más frecuente el bullyiing o acoso en las escuelas (y trabajos) contra la comunidad hispana en general y en nuestro caso específico, contra los venezolanos refugiados en USA (pues ya ha habido algunos casos, pocos, es cierto, pero los suficientes como para comenzar a preocuparnos), he trabajado, junto con el Dr. Carlos Rasquin, psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Caracas,en un proyecto, urgente para nosotros, de combatir desde ya ese flagelo.
                Hicimos una pequeña experiencia en una escuela de New Jersey, estado en el que trabaja como maestra una hija mía, y resultó tan exitoso (tengo prueba de lo sucedido), que resolvimos ponerlo en práctica en Maryland y en La Florida.
                Como es un programa completamente gratuito, necesitamos  voluntarios e invito, por ser más cercanas a mí, a exalumnas de S. José de Tarbes y del Pedagógico,  voluntari@s de la UCAB, y voluntari@s en general, que vivan preferiblemente en LaFlorida y que puedan disponer de unas 3 ó 4 horas semanales para implementar el Plan que iniciaremos pronto.
                Los posibles interesados pueden contactarme  a través de mi correo gfloresh28@yahoo.es y les enviaré información completa y precisa, para que sepan en qué consiste el Plan y decidan si pueden ayudarnos. Si les gustaría ser voluntari@s, pero no van a poder por no disponer de tiempo o alguna otra dificultad, les ruego que no me escriban pidiendo información, ya que de darla, y no asistir a los talleres del modus operandi, que tendremos para el arranque de la operación, se podrían tentar de hacerlo por su cuenta y en ese caso puede que el remedio sea peor que la enfermedad.
                Gracias por su atención y espero su pronta respuesta. Saludos y bendiciones

jueves, 19 de octubre de 2017

Comunicado de los arzobispos y obispos de Venezuela

COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA CON MOTIVO DE LAS
ELECCIONES REGIONALES

1. A los pocos días de las elecciones regionales, los Obispos de Venezuela, reunidos por Estatutos para evaluar y diseñar los programas pastorales de las Comisiones de nuestra Conferencia Episcopal, hacemos llegar un mensaje de cercanía y solidaridad a todo el pueblo venezolano. Con él compartimos cotidianamente alegrías y tristezas, y sufrimos las dramáticas consecuencias que genera la profunda crisis ética, política, social y económica que afecta a todos, pero particularmente a los más pobres. A él, le aseguramos nuestra oración y el compromiso de seguir contribuyendo, desde nuestra misión de pastores del Pueblo de Dios, al bien común de nuestra nación.

2. El primer semestre del año estuvo caracterizado por un amplio y prolongado enfrentamiento político, generado por la pretensión del Ejecutivo Nacional de imponer un modelo socio-político que atenta contra la dignidad de la persona y desconoce la Constitución, y por la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, cuestionada y rechazada por la mayoría del pueblo. Ante esa conflictiva realidad la realización de las elecciones de Gobernadores del 15 de Octubre, a pesar de la desconfianza que ellas generaban en algunos sectores, constituía para muchos una luz en el camino y un motivo para la esperanza.

3. Vemos con preocupación que estas elecciones, aunque contaron con la participación de una buena parte del electorado, lejos de contribuir al fortalecimiento de la institucionalidad democrática a través del voto libre, universal e imparcial, han hecho más difícil aún la solución consensuada de los problemas que nos aquejan, han generado nuevas dudas e interrogantes y han abierto la puerta a mayores tensiones y conflictos de cara al futuro de nuestro país.

4. Deploramos que el Consejo Nacional Electoral, haciendo caso omiso de los llamados realizados desde diversas instancias nacionales e internacionales, se haya mostrado una vez más como un árbitro parcializado, al servicio del Partido oficial. Son múltiples las irregularidades cometidas en la implementación del proceso electoral: el impedir que las organizaciones políticas pudieran sustituir los candidatos tal como está previsto en la ley, la migración a última hora de electores hacia otros centros de votación, la falta de una observación internacional plural, los abusos en el voto inducido. Todo esto constituye un obstáculo para el ejercicio del sufragio y genera desconfianza en los procesos electorales.

5. La decisión de crear nuevas autoridades, quitando competencias a los gobernadores electos de aquellos Estados que no favorecieron electoralmente al oficialismo, son un claro desconocimiento y una burla a la voluntad popular en la cual reside la legitimidad de cualquier elección.

6. Es muy lamentable que nuestro sistema electoral, no se ajuste en los actuales momentos a la ley. Es indispensable recuperar la justicia y ética del sistema, para que la ciudadanía pueda expresarse libre y confiadamente. y las futuras convocatorias, supervisadas por instancias internacionales plurales, devuelvan la paz y la tranquilidad a la sociedad venezolana.

7. El cúmulo de irregularidades, el uso de medios y recursos del Estado para hacer propaganda y, en una palabra, el ventajismo oficial no debe llevarnos a la pérdida de la credibilidad y confianza en el poder del voto como vía de solución pacífica y democrática para los cambios urgentes y trascendentales que requiere el país. No se puede prescindir de la vía electoral ¡No nos dejemos robar la esperanza!

8. Hacemos un urgente llamado a las autoridades civiles y militares para que pongan todo su empeño en devolverle al pueblo soberano el ejercicio libre y justo del voto y asegurarle la total trasparencia en el proceso, desde su convocatoria hasta la publicación de sus resultados.

9. Fundados en la enseñanza social de la Iglesia proclamamos una vez más la primacía de la persona y sus derechos universales por encima de las ideologías, sistemas de gobierno e intereses particulares. Convocamos a todas las instancias de la vida social a respetar, defender y promover los derechos civiles y a no desmayar en el reclamo de ellos.

10. Al querido pueblo venezolano que anhela vivir en paz y construir un futuro mejor para sus hijos, lo exhortamos a no dejarse llevar por la irracionalidad o el fanatismo en la controversia política.

11. El pueblo tiene derecho a exigir de la dirigencia política que se ocupe primordialmente de sus necesidades más sentidas, las conozca más de cerca, las experimente y le ofrezca un proyecto de país coherente, fundamentado en la justicia y el bien común sin exclusiones.

12. Elevamos nuestra oración al Dios que alienta nuestra esperanza ante los serios problemas que afectan a nuestra sociedad y que causan angustia y desánimo en muchos corazones. Nos encomendamos a la poderosa intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y le pedimos que vele por nosotros para que vivamos en concordia, libertad y paz.


Caracas, 19 de octubre de 2017
                                                   LOS ARZOBISPOS Y OBISPOS DE VENEZUELA


martes, 17 de octubre de 2017

¿ Cuál "salida"?

¿Cuál “salida”?
            En estos días, se sigue violando de la manera más abierta y desvergonzada la CRBV, a tal punto, que no está “moribunda” (que al menos indicaría una remota posibilidad de recuperación), sino que  está en coma, descerebrada, sin posibilidades de recuperación, aunque,por ahora, se resiste a morir. 
            Dice el refrán que “ a grandes males, grandes remedios”; por lo tanto analistas de la Fundación en la que laboro, han llegado a la conclusión, de que como salida inmediata, es decir antes de diciembre, no veían en el horizonte sino dos posiblidades, a cual más difícil y riesgosa: 1) Intervención extranjera; la cual, a su vez tiene dos posibilidades: a) Una intervención diplomática y económica lo suficientemente fuerte, bien acordada y mejor llevada, que obligue, de una manera o de otra, la salida del régimen. O b) Una intervención militar, riesgosa, injerencista, y que traería un seguro derramamiento de sangre.
            2) La segunda opción era conseguir que la CEV, fuerte y clara opositora desde el principio, seria, y respetada a nivel nacional e internacional, instara, en plan pastoral, a los católicos y a la ciudadanía en general, al deber moral y obligación cívica que tienen de cumplir y hacer cumplir la Constitución con los medios que ella misma (la CRBV) tiene: los arts. 333 y 350, entre otros.por supuesto que sin mencionarlos, porque “intelligenti, pauca.
            Una instancia así de ninguna manera se puede criticar diciendo que “los curas no se pueden meter en política”, cosa que es completamente cierta, cuando se refiere a política partidista; pero este no es el caso, pues instar al cumplimiento de la constitución, es un deber y obligación moral; y que tenga consecuencias políticas, es otra cosa, pero es bueno acotar que todos los actos de un ciudadano son siempre “políticos” pues de una manera o de otra, atañen a la “polis”, es decir al Estado. 
            Desgraciadamente esa opción no es posible ahora por la grave enfermedad de Mons. Diego Padrón, presidente de la CEV. Pero en esta eventualidad, tendría el mismo efecto si fuera el cardenal Urosa, arzobispo de Caracas, quien lo hiciera, tipo Carta Pastoral.
              El cardenal Urosa, se ha pronunciado abiertamente contra el sistema imperante, o a través de la CEV, o como arzobispo de Caracas: recuerden sus fuertes declaraciones contra la espuria e ilegítima ANC.
            Recuerden también cómo en la Carta Pastoral del 1º. de mayo de 1957, con motivo del Día de san José Obrero, el entonces arzobispo de Caracas, Mons. Rafael Arias Blanco, le habla fuertemente a la dictadura de Pérez Jiménez, y  defiende el derecho de la Iglesia a intervenir en los asuntos económicos y sociales.
Copio: la multitud de problemas sociales que está viviendo la nación, y sobre los cuales, aunque sea someramente, queremos llamar la atención del Clero y de todos los fieles confiados a nuestro cargo pastoral, porque la Iglesia tiene derecho, un derecho al cual no puede renunciar, a intervenir en la solución del problema social, según las palabras del Sumo Pontífice León XIII en su Encíclica Graves de Communi: «En opinión de algunos, la llamada cuestión social es solamente económica, siendo, por el contrario, certísimo que es principalmente moral y religiosa, y por esto ha de resolverse en conformidad con las leyes de la moral y de la religión». Más tarde el Papa Pío XI, en su Encíclica Quadragesimo Anno, recogía esta doctrina en las siguientes frases: «Tanto el orden social como el económico están sujetos a Nuestro Supremo juicio, pues Dios nos confió el depósito de la verdad y el gravísimo encargo de publicar toda ley moral e interpretarla y aún ungirla oportuna e importunamente».
Esa Carta Pastoral, ha sido considerada decisiva para la caída posterior del dictador.
            En Conclusión: Creemos que en este momento una comunicación así, tipo Carta Pastoral, con la autoridad del Sr. Cardenal, instando a la feligresía y ciudadanos en general,a cumplir la constitución, (vigente todavía pero violada constantemente), con los medios que ella misma manda , podría surtir efecto decisivo para un cambio YA.
            Por supuesto que siempre habrá pesimistas o interesados, que dirán que con eso no se conseguiría nada. Lo único que puedo decirles es que:

                                   “La peor diligencia, es la que no se hace”.

martes, 10 de octubre de 2017

El dilema del voto

             El dilema del voto  por  Leonardo Padrón
            Nunca he dejado de votar. Ni siquiera en los eventos electorales donde sé que mi candidato será derrotado. Ni siquiera cuando el régimen ha diseñado todas las estrategias posibles para neutralizar el voto opositor. Ni siquiera con Tibisay Lucena presidiendo el CNE, aviesa e irreversible. Ni siquiera sabiendo que Jorge Rodríguez es su verdadero jefe. No acepto renunciar a mi derecho ciudadano. No me da la gana. No pienso darles el gusto. No me voy a quedar rezongando mi ira solo por las redes sociales. No tolero resignarme. Ni convertirme en silencio. Porque eso es abstenerse. Abstenerse es callarse. Desaparecer. No expresar tu parecer. Es dejar que la dictadura juegue sola y fácil. Es allanarles el camino, dejarles la puerta franca para prolongar el saqueo. No hay mejor guarimba contra el avance de la dictadura que millones de ciudadanos plantados en los centros de votación. Digo, por los que estuvieron en tantos plantones y hoy se sienten decepcionados por el resultado. No hay mejor trancazo que millones de boletas electorales rechazando esa tragedia que ha sido el chavismo en nuestras vidas.
            Yo, como tantos, también me siento defraudado por el desenlace que tuvo la mayor protesta ciudadana que ha habido en contra del régimen durante cuatro meses de este año 2017, con un muy doloroso costo en vidas humanas, gente encarcelada, herida, arruinada o fugitiva. Yo también le critico actitudes, errores y veleidades a la MUD. Yo también exijo mayor temple y menos improvisación. Más estrategia y menos candor. Pero oposición somos todos. Oposición no solo es el cogollo político opositor, no solo es el líder pusilánime o el carismático, no solo es el analista radical o el conservador. Oposición es también el venezolano que este año ya no le alcanza el dinero para inscribir a sus hijos en el colegio y ni siquiera para que en la nevera de su casa haya cierta dignidad. Oposición son las mujeres que deben parir a sus hijos en la sala de espera de un hospital público.     Oposición es todo aquel que ha tenido que enterrar a un familiar por culpa del reinado del hampa. Oposición es todo venezolano sumido en la perplejidad y la depresión al ver en lo que nos hemos convertido. Oposición es el país en ruinas.
            Por eso no creo que hayamos perdido la calle definitivamente, porque salir a votar es también un acto de calle, el más masivo, el más contundente, y quizás el de mayor eficacia que podamos realizar. Se ha comprobado hasta el hartazgo que en los eventos electorales somos millones, mientras en las marchas somos miles y miles, y en los trancazos, apenas cientos. No hay mayor acto de resistencia pacífica que el voto. Pero vale el punto: aquí ya todos perdimos la ingenuidad. El argumento abstencionista tiene su razón de ser. ¿Para qué votar si luego inhabilitarán a los gobernadores, o les dictarán auto de detención, o los privarán de recursos? Cierto, todo eso puede pasar. Y todo eso solo servirá para remarcar más aún el carácter delictivo del régimen. Prefiero obligarlos a seguir delinquiendo que quedarme inerte en la ventana de mi casa. Muchos dicen que asistir a las regionales es traicionar a los que dejaron su vida en el asfalto de las protestas. Con todo respeto, creo lo contrario: dejar de votar es olvidar a nuestros muertos, a los estudiantes asesinados a quemarropa, a los adolescentes caídos, a tanta historia mínima y terrible que ha ocurrido. Dejar de votar es dejar de seguir luchando. Es claudicar.
            Por eso elijo seguir protestando. Y votar es un acto de protesta. Quizás no se trata -en Miranda, por ejemplo- de votar a favor de Carlos Ocariz, sino en contra de Héctor Rodríguez. ¿Alguien se imagina a semejante personaje, que se jacta de la talla y peso de los niños desnutridos del país, gobernando uno de los mayores bastiones de la oposición? Los cuentos sobre su campaña son sintomáticos. A cada zona rural de Miranda donde aparece, lo acompañan decenas de cajas de CLAP. La clásica estrategia del populismo. Dame tu voto, toma tu CLAP. Si no hay voto, no hay más CLAP. Chantaje, ventajismo, extorsión, manipulación de la pobreza del venezolano. Todo muy bajo, muy vil, muy chavista.
            ¿Se imaginan a ese extraño ente llamado Rafael Lacava, desaforado hasta la ridiculez, gobernando a Carabobo? Verlo alardeando de los recursos que ya tiene para “resolver” los problemas del estado es asombroso, indignante. Y él sentencia su satisfacción concluyendo, con aires de innegable estadista, que está “más contento que niño comiendo moco”. Me cuesta creer que los habitantes del Táchira permitan que Vielma Mora repita como gobernador, luego de haber demostrado su voracidad represiva y su talento para los negocios turbios de frontera. O que en Anzoátegui sus ciudadanos consientan que la abstención le tienda una alfombra roja nuevamente a Aristóbulo Istúriz, cuya nulidad como gobernante es proverbial.
            No caigamos en una nueva trampa del régimen. No olvidemos que la dictadura hubiera preferido no ir a ninguna elección. Ni regional, ni municipal, y mucho menos nacional. Toda dictadura, por definición, evita las elecciones. Las masivas protestas de calle y la enorme presión internacional desembocaron, por ahora, en al menos un logro a nuestro favor. El régimen tuvo que mostrarle al mundo algún gesto de talante democrático. Y he allí las elecciones regionales. Muy a su pesar. Las adelantaron para intentar rentabilizar la resaca opositora, la inmensa frustración, las ganas de ya no más. Así, a pesar de ellos mismos, ahí están las elecciones de gobernadores. Uno de los tantos derechos que hemos reclamado en estos tiempos. Y por eso el CNE elimina centros de votación, por eso no acepta las sustituciones que reclama la Unidad en el tarjetón electoral, por eso vuelven a hablar de conspiraciones. No quieren elecciones. Azuzan nuestra rabia, procuran nuestra confusión, alientan la epidemia de la abstención.
            Yo, como millones de venezolanos, he madrugado en colas infinitas, he marchado incontables veces, he tragado humo, he corrido esquivando perdigones, he firmado cuanta planilla se me atravesaba, he escrito artículos, crónicas y tuits denunciando los atropellos, las vejaciones, los asesinatos. He colaborado en campañas por el voto, por la democracia, por un nuevo gobierno, por una nueva oportunidad para el país. Y seguiré insistiendo. Votar es una nueva posibilidad de expresar mi rechazo a la dictadura. Algunos leerán estas líneas y me llamarán colaboracionista. Ya lo han hecho decenas de veces. Un insulto extraño, la verdad. Porque, en rigor, si yo no voto, con quien colaboro, y mucho, es con Nicolás Maduro. ¿Y vamos a colaborar con el ser humano que más daño le ha hecho al país, después de Hugo Chávez?
            Dicen que si voto legitimo al régimen. ¿De verdad? ¿No lo legitima más la ausencia nuestra y el triunfo de sus partidarios? Si el 15 de octubre los demócratas no expresamos nuestro hartazgo y solo votan los chavistas, los enchufados, los que serán intimidados o chantajeados con quitarles su casa de la Misión Vivienda o su bolsa de comida, entonces el inmenso concierto de países que hoy condena a Nicolás Maduro recibirá un mensaje equivocado. Si el chavismo gana la mayoría de las gobernaciones el domingo 15 de octubre del 2017, le estaremos diciendo al resto del planeta que eso es lo que queremos: más dictadura. Hasta el fin de los tiempos.

            ¿Razones para votar? Todas. Para rechazar la hambruna que estremece a nuestro país. Para insistir en que somos estructuralmente demócratas. Votar por la libertad de nuestros presos políticos. Por los miles de venezolanos asesinados a manos del régimen. Por la repulsión natural que producen las dictaduras criminales. Para repetirles que cada vez son menos. Para que el mundo siga entendiendo el pedimento del país mayoritario. Para condenar el saqueo, la estafa y la monumental corrupción. Porque hay que hacerlo mientras exista la posibilidad. Porque el voto es la voz de todos. Porque el silencio es darle la espalda al país. Porque luego entonces vendrá la elección definitiva. La de un nuevo presidente. La que los termine de expulsar del poder. Votar para volver a existir como país.     Es un paso más. No podemos renunciar a darlo. El voto, axiomáticamente, es nuestro derecho democrático y nuestro deber ciudadano.