martes, 10 de octubre de 2017

El dilema del voto

             El dilema del voto  por  Leonardo Padrón
            Nunca he dejado de votar. Ni siquiera en los eventos electorales donde sé que mi candidato será derrotado. Ni siquiera cuando el régimen ha diseñado todas las estrategias posibles para neutralizar el voto opositor. Ni siquiera con Tibisay Lucena presidiendo el CNE, aviesa e irreversible. Ni siquiera sabiendo que Jorge Rodríguez es su verdadero jefe. No acepto renunciar a mi derecho ciudadano. No me da la gana. No pienso darles el gusto. No me voy a quedar rezongando mi ira solo por las redes sociales. No tolero resignarme. Ni convertirme en silencio. Porque eso es abstenerse. Abstenerse es callarse. Desaparecer. No expresar tu parecer. Es dejar que la dictadura juegue sola y fácil. Es allanarles el camino, dejarles la puerta franca para prolongar el saqueo. No hay mejor guarimba contra el avance de la dictadura que millones de ciudadanos plantados en los centros de votación. Digo, por los que estuvieron en tantos plantones y hoy se sienten decepcionados por el resultado. No hay mejor trancazo que millones de boletas electorales rechazando esa tragedia que ha sido el chavismo en nuestras vidas.
            Yo, como tantos, también me siento defraudado por el desenlace que tuvo la mayor protesta ciudadana que ha habido en contra del régimen durante cuatro meses de este año 2017, con un muy doloroso costo en vidas humanas, gente encarcelada, herida, arruinada o fugitiva. Yo también le critico actitudes, errores y veleidades a la MUD. Yo también exijo mayor temple y menos improvisación. Más estrategia y menos candor. Pero oposición somos todos. Oposición no solo es el cogollo político opositor, no solo es el líder pusilánime o el carismático, no solo es el analista radical o el conservador. Oposición es también el venezolano que este año ya no le alcanza el dinero para inscribir a sus hijos en el colegio y ni siquiera para que en la nevera de su casa haya cierta dignidad. Oposición son las mujeres que deben parir a sus hijos en la sala de espera de un hospital público.     Oposición es todo aquel que ha tenido que enterrar a un familiar por culpa del reinado del hampa. Oposición es todo venezolano sumido en la perplejidad y la depresión al ver en lo que nos hemos convertido. Oposición es el país en ruinas.
            Por eso no creo que hayamos perdido la calle definitivamente, porque salir a votar es también un acto de calle, el más masivo, el más contundente, y quizás el de mayor eficacia que podamos realizar. Se ha comprobado hasta el hartazgo que en los eventos electorales somos millones, mientras en las marchas somos miles y miles, y en los trancazos, apenas cientos. No hay mayor acto de resistencia pacífica que el voto. Pero vale el punto: aquí ya todos perdimos la ingenuidad. El argumento abstencionista tiene su razón de ser. ¿Para qué votar si luego inhabilitarán a los gobernadores, o les dictarán auto de detención, o los privarán de recursos? Cierto, todo eso puede pasar. Y todo eso solo servirá para remarcar más aún el carácter delictivo del régimen. Prefiero obligarlos a seguir delinquiendo que quedarme inerte en la ventana de mi casa. Muchos dicen que asistir a las regionales es traicionar a los que dejaron su vida en el asfalto de las protestas. Con todo respeto, creo lo contrario: dejar de votar es olvidar a nuestros muertos, a los estudiantes asesinados a quemarropa, a los adolescentes caídos, a tanta historia mínima y terrible que ha ocurrido. Dejar de votar es dejar de seguir luchando. Es claudicar.
            Por eso elijo seguir protestando. Y votar es un acto de protesta. Quizás no se trata -en Miranda, por ejemplo- de votar a favor de Carlos Ocariz, sino en contra de Héctor Rodríguez. ¿Alguien se imagina a semejante personaje, que se jacta de la talla y peso de los niños desnutridos del país, gobernando uno de los mayores bastiones de la oposición? Los cuentos sobre su campaña son sintomáticos. A cada zona rural de Miranda donde aparece, lo acompañan decenas de cajas de CLAP. La clásica estrategia del populismo. Dame tu voto, toma tu CLAP. Si no hay voto, no hay más CLAP. Chantaje, ventajismo, extorsión, manipulación de la pobreza del venezolano. Todo muy bajo, muy vil, muy chavista.
            ¿Se imaginan a ese extraño ente llamado Rafael Lacava, desaforado hasta la ridiculez, gobernando a Carabobo? Verlo alardeando de los recursos que ya tiene para “resolver” los problemas del estado es asombroso, indignante. Y él sentencia su satisfacción concluyendo, con aires de innegable estadista, que está “más contento que niño comiendo moco”. Me cuesta creer que los habitantes del Táchira permitan que Vielma Mora repita como gobernador, luego de haber demostrado su voracidad represiva y su talento para los negocios turbios de frontera. O que en Anzoátegui sus ciudadanos consientan que la abstención le tienda una alfombra roja nuevamente a Aristóbulo Istúriz, cuya nulidad como gobernante es proverbial.
            No caigamos en una nueva trampa del régimen. No olvidemos que la dictadura hubiera preferido no ir a ninguna elección. Ni regional, ni municipal, y mucho menos nacional. Toda dictadura, por definición, evita las elecciones. Las masivas protestas de calle y la enorme presión internacional desembocaron, por ahora, en al menos un logro a nuestro favor. El régimen tuvo que mostrarle al mundo algún gesto de talante democrático. Y he allí las elecciones regionales. Muy a su pesar. Las adelantaron para intentar rentabilizar la resaca opositora, la inmensa frustración, las ganas de ya no más. Así, a pesar de ellos mismos, ahí están las elecciones de gobernadores. Uno de los tantos derechos que hemos reclamado en estos tiempos. Y por eso el CNE elimina centros de votación, por eso no acepta las sustituciones que reclama la Unidad en el tarjetón electoral, por eso vuelven a hablar de conspiraciones. No quieren elecciones. Azuzan nuestra rabia, procuran nuestra confusión, alientan la epidemia de la abstención.
            Yo, como millones de venezolanos, he madrugado en colas infinitas, he marchado incontables veces, he tragado humo, he corrido esquivando perdigones, he firmado cuanta planilla se me atravesaba, he escrito artículos, crónicas y tuits denunciando los atropellos, las vejaciones, los asesinatos. He colaborado en campañas por el voto, por la democracia, por un nuevo gobierno, por una nueva oportunidad para el país. Y seguiré insistiendo. Votar es una nueva posibilidad de expresar mi rechazo a la dictadura. Algunos leerán estas líneas y me llamarán colaboracionista. Ya lo han hecho decenas de veces. Un insulto extraño, la verdad. Porque, en rigor, si yo no voto, con quien colaboro, y mucho, es con Nicolás Maduro. ¿Y vamos a colaborar con el ser humano que más daño le ha hecho al país, después de Hugo Chávez?
            Dicen que si voto legitimo al régimen. ¿De verdad? ¿No lo legitima más la ausencia nuestra y el triunfo de sus partidarios? Si el 15 de octubre los demócratas no expresamos nuestro hartazgo y solo votan los chavistas, los enchufados, los que serán intimidados o chantajeados con quitarles su casa de la Misión Vivienda o su bolsa de comida, entonces el inmenso concierto de países que hoy condena a Nicolás Maduro recibirá un mensaje equivocado. Si el chavismo gana la mayoría de las gobernaciones el domingo 15 de octubre del 2017, le estaremos diciendo al resto del planeta que eso es lo que queremos: más dictadura. Hasta el fin de los tiempos.

            ¿Razones para votar? Todas. Para rechazar la hambruna que estremece a nuestro país. Para insistir en que somos estructuralmente demócratas. Votar por la libertad de nuestros presos políticos. Por los miles de venezolanos asesinados a manos del régimen. Por la repulsión natural que producen las dictaduras criminales. Para repetirles que cada vez son menos. Para que el mundo siga entendiendo el pedimento del país mayoritario. Para condenar el saqueo, la estafa y la monumental corrupción. Porque hay que hacerlo mientras exista la posibilidad. Porque el voto es la voz de todos. Porque el silencio es darle la espalda al país. Porque luego entonces vendrá la elección definitiva. La de un nuevo presidente. La que los termine de expulsar del poder. Votar para volver a existir como país.     Es un paso más. No podemos renunciar a darlo. El voto, axiomáticamente, es nuestro derecho democrático y nuestro deber ciudadano.

lunes, 9 de octubre de 2017

LA FRUSTRACIÓN COLECTIVA

                       Por parecerme de interés pongo a continuación estas largas pero interesantes consideraciones,de un gran amigo:el Dr. Carlos Rasquin, psiquiatra y psicoanalista, a mi juicio, lo mejor entre los mejores. Me gustaría que leyeran con especial interés el último párrafo, y que dentro de sus posibilidades, rueguen, presionen, insistan para obtener, YA, una especie de mea culpa de los citados, que ayudaría a evitar la abstención,última esperanza de la tiranía. Por eso está desesperada buscando afanosamente la abstención. con trampas, amenazas, premios a abstencionistas, etc.
                       He aquí el texto:
                     Amigos y compañeros. Comparto mis pensamientos y sobre todo mi visión de los sentimientos que nos embargan, como una contribución a la elaboración y procesamiento de este difícil momento de crisis, frustración y derrota, como un paso necesario para proseguir la lucha contra la dictadura y caos. Abrazos. Carlos Rasquin
                                            LA FRUSTRACIÓN COLECTIVA
                    Lo primero que hay que hacer es llamar a las cosas por su nombre. Si se intenta hablar de lo que nos ocurre, es importante comenzar por centrar el enorme sentimiento de frustración colectiva que nos embarga, después de esta ardua jornada de luchas de calle y más, a la que nos entregamos desde Abril. A pesar de que el acontecer social no tiene pausa, considero que el evento principal que nos ocupa hoy día, a toda la comunidad, es un profundo sentimiento de pesar, por la frustración que ha significado la brutal represión al reclamo de cambio y la imposición del fraude y burla de una asamblea constituyente. Eso nos coloca en un momento de derrota.
                    Venimos de un año 2014 convulso y confuso, con divisiones y dispersiones, atropellos y represión. Pasamos al más pensado y tenaz año 2015, donde se recobró la Unidad y se conquistó por amplia mayoría, la Asamblea Nacional el 6D. El año 2016 se prosiguió luchando por la salida de Maduro con el referendo revocatorio, que fue radicalmente impedido por el régimen. 
                  Luego vino la farsa de cinco meses de un estéril diálogo hasta que el Ejecutivo, por vía del el ilegal Tribunal Supremo de Justicia, pretendió, por decreto, anular a la Asamblea Nacional electa por 14 millones de venezolanos. La Fiscal General reaccionó declarando improcedente esa acción…y un torrente de ciudadanos se lanzó a las calles, en defensa de la AN y reclamando los cuatro puntos que llevo a la mesa de diálogo.
                  Durante cuatro intensos meses se mantuvo el calor y fragor de la protesta en las principales regiones y ciudades del país. Ciudadanos de todas las edades y estratos sociales, con dirigentes políticos y valientes jóvenes en la vanguardia, hicieron saber al régimen, al país y al mundo, el decidido rechazo al estado de caos económico y las miserias en comida, salud, trabajo y derechos civiles que genera el desgobierno y dictadura imperante. El climax de esta vigorosa protesta fue la exitosa Consulta Popular del 16 de Julio. Una inédita jornada electoral organizada por la sociedad civil, caracterizada por el orden y entusiasta participación de siete millones y medio de ciudadanos rechazando la ANC, pidiendo una posición constitucional a las FFAA y reclamando unas prontas elecciones generales.
                 La respuesta del régimen a esta colosal movilización de la ciudadanía fue la imposición grosera y fraudulenta de la ANC y la brutal represión a las marchas en todas las calles, a dirigentes y a medios, que genero cientos de heridos y detenidos, una feroz censura mediática y un doloroso monto de más de ciento treinta jóvenes asesinados, hasta sofocar la protesta, por la aberrante actuación de las fuerzas armadas y policiales.
                 Algunos acusan a la MUD y a dirigentes, de falta de entereza, coraje y resultar condescendientes con el régimen. Puede que haya habido debilidad, inconsistencias como equipo, cansancio y hasta temor. Pero de lo que no hay ninguna duda, es de la determinación del gobierno a sofocar la robusta protesta nacional, a cualquier costo. Un costo muy alto para la gente, que ha debido retirarse a sus casas, cargada de atropellos, de heridas, de familiares presos y matados por policías y militares enloquecidos….y con un grave sentimiento de frustración y la sensación de inutilidad de todo ese gigantesco y mancomunado esfuerzo de la sociedad civil de prácticamente todo el país, en acción e ilusión de cambio.
              La realidad anímica colectiva después de la imposición, a fuerza de sangre y fuego, de la ANC el 30 de Julio, es la de estar en un país fallido, inviable y condenado a una dictadura abocada a la represión, la miseria y la corrupción de una banda gobernante.
                Al día siguiente el gobierno anuncia la elección de gobernadores. La dirigencia democrática plantea que hay que afrontar y concurrir a ese reto. Pero todo y todos estamos golpeados. Aunque nos levantemos y nos sacudamos un poco el polvo de la derrota y el dolor, estamos heridos, afligidos y un poco o mucho, descreídos de la viabilidad de nuestra lucha. Es sobre todo una cuestión de sentimientos, esa fibra del ser y del alma, que hace y pesa tanto.
               Las convicciones, la lógica política, los números estadísticos y el sentido de necesidad, mueve a seguir y apuntar a la libertad y la democracia. Pero el país y la realidad es un tejido complejo. En los hechos, es de alta peligrosidad salir a la calle a protestar. Por otro lado, la consumación de la ilegal y bizarra ANC ha sido como la señal de ¡partida!, para una multitud de familiares, amigos y gentes, que se van de un país donde ya no se ve ese mínimo de expectativa de cosas buenas que te pueden ocurrir.                   Por el contrario, el régimen se muestra decidido a sofocar, no solo la disidencia y protesta, sino a cualquier emprendimiento de proyecto alguno, mientras lo existente se sigue derrumbando.
            Es como la confirmación de la cubanización. No se ven muchos agentes y funcionaros de Cuba, sino el escenario asfixiante y miserable que imponen desde allá. Una pesadilla despiertos, de carne y hueso. Más hueso que carne.
            Algunos al leerme pueden reaccionar acusándome de pesimista, derrotista y que propicio el desaliento y la pasividad. No es y no creo que será el caso. Es que como psicoanalista comprendo que el ser humano debe ver sus verdades, sobre todo cuando estas son arduos reveses, fracasos y pérdidas… y el dolor presente e inherente a coyunturas como las que padecemos. Nos ha tocado un trayecto de sudor, lágrimas, sangre y derrota. Ese dolor no se puede minimizar ni dejar de lado.                            Reconocer el dolor permite su alivio y conduce a alternativas. El dolor enseña y su aceptación anima a la recuperación. Esto es cierto, tanto para el dolor personal como para el dolor social. En ambos casos, escuchar el dolor ayuda a captar equivocaciones o debilidades….y elaborar reparaciones. Y hay que ser balanceados. No podemos convertir este momento de derrota en un escenario de inculpaciones.      
            Hay que ver con realismo el poder de las garras del enemigo y en paralelo, advertir las fallas de acá, revisarlas y superarlas en equipo.
            No podemos arrancar a la lucha por las gobernaciones o la salida de la dictadura, como quien reenciende la locomotora.
            La mejor manera de alentar a la gente a votar y seguir, es a partir del reconocimiento del gran pesar, rabia y frustración que nos embarga en este momento de derrota. Hacerlo y decirlo sería la palabra sanadora para dar oportunidad para avanzar a reconstruirnos en la convivencia, creatividad y crecimiento de la democracia.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Arrodillarse los jugadores...¿es una falta?


                Transcribo a continuación la carta enviada por mí a el NuevoHerald de Miami y publicada en la edición del 4/oct./2017 en  Perspectiva,pág. 2B.


               Al leer hoy, 2 de octubre, el artículo La bandera, el himno y los futbolistas, de Armando González en la pág.3B de Trasfondo –Perspectiva  de el Nuevo Herald, decidí escribir estas consideraciones, resumen de unas ideas que tengo desde que empezaron las llamadas “protestas”, por parte de jugadores de diversos deportes, al no permanecer de pie mientras se le rinde honores a la bandera de los Estados Unidos y a la que el himno nacional celebra.
                Y lo primero que debe decir es que nunca pensé que el arrodillarse, en vez de permanecer parados, con la mano derecha en el pecho, se considerara una protesta irreverente o despreciativa hacia los símbolos patrios norteamericanos, sino todo lo contrario.
                Me explico: Yo creía más bien que era una manera de pedir perdón a lo que representan tanto bandera como himno (o sea los EE.UU. y su gobierno), a)  por maltratos y discriminación infligidos a afrodescendientes por parte de policías; y b) por no castigar a los oficiales infractores,  de manera proporcionada, por ese maltrato y violación de los DD.HH de los agraviados.
                Yo no soy norteamericano, sino venezolano; un viejo de 90 años; y no soy analista político, ni sociólogo, sino Humanista, lingüista y católico. Y como lingüista interpreté semíóticamente, la actitud y comportamiento de los jugadores, como eso: una protesta, respetuosa y patriótica, ante los símbolos más representativos, añadiendo una especie de solicitud de perdón para quienes, por acción u omisión, cometieron esa falta contra los afrodescendientes.
                A esta interpretación se suma lo que deduzco como cristiano católico: el arrodillarse para nosotros es una manifestación de respeto y de pedir perdón; y esa costumbre se ha generalizado, de modo que es también significativo entre ateos, no creyentes o lo que sean.
                Y pongo este ejemplo: Polonia fue borrada del mapa y desapareció como nación en 1785, cuando se la repartieron, Prusia(después Alemania) y Rusia; de modo que perdió territorio, himno y bandera. Y estuvo así hasta que luego de la I Guerra Mundial, después de haber perdido la guerra los dos países usurpadores (Rusia en 1917 y Alemania en 1918), recuperó Polonia su existencia,territorios, independencia, unión y símbolos,en el tratado de Versalles (1919) que oficializó el fin de la guerra. Entonces, en la catedral de Cracovia, se cantó un TE DEUM, himno religioso católico, de alegría, justicia y respeto, durante el cual los fieles estuvieron arrodillados: la máxima señal de respeto. Y lo más significativo para lo que estoy tratando, es que en el altar mayor de la catedral… ESTABA PUESTA LA BANDERA DE POLONIA.

                Eso solo es mi opinión
                                                                                                    Germán Flores Hernández

                                                                                              gfloresh28@yahoo.es – tw: @geflorache

viernes, 29 de septiembre de 2017

Salida Constitucional y Legal YA ..o

           Ya se vió de una manera clara y determinante, lo que algunos, interesados quien sabe por qué no quieren ver: la imposibilidad del “diálogo”, ansiosa pero tramposamente buscado por el régimen, no tanto porque realmente quería una solución “constitucional y democrática” sino para ganar tiempo.
            Y lo digo porque ya la tapa del frasco de su negatividad de cualquier medida que diera un cierto aire de buenas intenciones (de comenzar a cumplir, aunque fuera en parte, la CRBV), se vino a pique, al negarse la policía de Aragua a dejar libres a los estudiantes de la UPEL, presos injustamente y torturados además, alejados de sus familiares, expuestos al paludismo en El Dorado, adonde fueron enviados. Si esto se suma a la no excarcelación, entre otros de policías y el de Goicoechea, con más de un año preso con boleta de excarcelación tampoco respetada por el Sebin, ¿cómo puede alguien pensar que en Venezuela hay Estado de Derecho?
            Y los casos señalados son los últimos de una serie de violaciones constantes a la CRBV, sólo protestadas de vez en cuando, pero nunca con la respuesta que la misma Constitución da para estos casos.
            De modo que yo creo que es imperativo que la AN, único ente hasta este momento, completamente legal debe cumplir el art. 333 “Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella.
            En tal eventualidad, todo ciudadano investido o no de autoridad tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia”.
            1º) Si “todo ciudadano, investido o no de autoridad” debe colaborar en el cumplimiento…¿No lo debe hacer la AN que representa a una mayoría de ciudadanos?
            2º) Esa “colaboración” de la AN…¿No debe ser, nombrar ya una Junta de Transición… que llene el vacío de poder? Junta,legal y constitucional, que enseguida sería reconocida, por todas las naciones del mundo que ahora nos apoyan. ¿Que habrá riesgos y muchos problemas? Por supuesto,; pero muchos ciudadanos, la mayoría, no investidos de autoridad” hicieron lo que creían que debían hacer,  a costa de prisión(más de 400), tortura (más de 200) y muerte (más de 100). ¿No se deben exponer también los miembros de la AN, que tendrán el apoyo inmediato de la comunidad internacional?
            3º) Yo no soy abogado, ¿pero me va a decir a mí un “abogado constitucionalista-constituyentista del régimen” que lo que expongo en el punto 2)…no es la "interpretación" correcta? ¿Entonces le vamos a pedir la “interpretación” a la”Sala Constitucional(¿)” del actual “intérprete” (TSJ).
            4º.) Y le recordaré a esos “abogados constitucionalistas” del régimen un refrán español aplicable, mutatis mutandis, a esta situación: labra profundo, echa basura…y cágate en los libros de agricultura.
                       Creo que si no se  actúa YA, ya podemos despedirnos del Venezuela.
                                                                                                                                         
               En junio de 1940, Francia, comandada en ese momento por el mariscal Petain, héroe de la Gran Guerra (llamada después Primera Guerra Mundial), se rindió ante la Alemania de Hitler, después de una corta guerra (Blitz krieg=guerra relámpago). Se le hubiera podido perdonar, pero no lo que siguió después: una sumisión y colaboración total al enemigo, “gobernando”, desde Vichy, la nueva capital,una Francia ocupada.

                Pero quien no se rindió fue Charles de Gaulle, secretario del Consejo de Defensa Nacional , desde1937, bajo el mando del mariscal Pétain. De Gaulle, fundó en su Londres, donde se pudo exiliar,  el movimiento Francia Libre en contra del gobierno de Petain y siguió su propia guerra desde las colonias y apoyando la Resistencia interior. Tras la liberación de Francia, encabezó el gobierno provisional de la República hasta 1946, no sin antes haber enjuiciado al Gral. Petain por traidor y cobarde.

domingo, 24 de septiembre de 2017

VOTAR O NO VOTAR...ESA ES LA CUESTIÓN.

                          Votar o no votar...esa es la cuestión
Actualmente, uno de los temas más importantes en el caso de Venezuela es el de las elecciones de gobernadores del 15 de octubre. Hay pasión y fanatismo de lado y lado y ya se está llegando a insultos y vituperios personales, que es lo peor que puede pasar en un "ejército" que combate a un enemigo común.
Pensando en eso voy a exponer unas ideas que se me ocurrieron en los que trato de demostrar:
a) que todo el mundo deb
e votar, esté o no acuerdo con la OPO-MUD, si no por el bien del país, Esto últimamente se ha puesto un poco al lado, siendo más importante para algunos tener razón, no por el bien del país, sino para complacer a su propio ego.
b) que quienes no quieren votar, también van a "ganar", gane o pierda la OPO-MUD.

En esas elecciones o gana el régimen o gana la MUD-OPO. Pero gane cualquiera de los dos, los abstencionistas, si votan,siempre saldrán ganando, porque:
1. Si gana el régimen,ellos “ganan”la apuesta: ya lo habían dicho, y aun votando ellos,el régimen se impuso por trampa o por lo que sea.Ahora pueden seguir denigrando e insultando a OPO-MUD.
2. Si gana MUD-OPO,una de dos. a)La MUD-OPO, “cobra” o sea se impone; y el régimen no puede anular las consecuencias legales de esa "ganancia" so pena de quedar en una situación tan ilegal,ilegítima que causará su ruina inmediata.Los abstencionista, que votaron, no pueden disgustarse,incluso pueden decir, y tal vez con razón, que la MUD-OPO, ganó por ellos, si son patriotas y no actuaron por fanatismo personal. De todas maneras pueden seguir haciéndole la secuencia a la OPO-MUD y criticándola, pues siempre habrá (o tendrán) razones para eso.
b) Gana OPO-MUD pero no se puede imponer. En ese caso pueden decir que lo sabían, ,que ya lo habían dicho. Pueden decir incluso,que aun votando ellos,pasó lo que temían... y pueden seguir insultando y denigrando a la MUP-OPO, tal como lo hacen ahora
6.) Por último,gane OPO-MUD o el régimen,@LaDivinaDiva,tuiteó algo muy interesante:"Les diré lo que creo: Votar no sacará a Maduro. Votar no cambiará su estado para nada.
VOTAR ES SOLO DECIR"MIRA,NO NOS RENDIMOS"....
NO MÁS QUE ESO"...

domingo, 17 de septiembre de 2017

Maduro busca bloquear sanciones europeas...


  Hay que buscar la manera de que la UE  aplique las sanciones que tiene previstas para Maduro y su régimen, pasando por alto el llamado "diálogo",inventado por el tirano para seguir en el poder.Lean        este interesante artículo aparecido en ELNUEVOHERALD , hace poco,acerca de ese asunto.

Maduro busca bloquear sanciones europeas con un poco de ayuda de la oposición
por  ANTONIO MARIA DELGADO    adelgado@elnuevoherald.com 14 DE SEPTIEMBRE DE 2017 4:16 PM

            Acosado por la creciente presión internacional, el régimen de Nicolás Maduro está utilizando su oferta de diálogo para lavarse la cara y tratar de evitar que la Unión Europea también le aplique sanciones, en una hábil maniobra en la que sorprendentemente están participando los principales partidos de la oposición.
            Las conversaciones, que se realizan actualmente en República Dominicana, están reanudando las críticas contra los máximos líderes de los partidos de la oposición venezolana, quienes anteriormente fueron acusados de abandonar la causa por la libertad al emprender previamente un infructuoso proceso de diálogo que solo terminó suspendiendo las protestas y oxigenando con ello al régimen, según la posterior admisión de los propios partidos políticos.

             “Este es el tercer salvavidas que los cogollos [la máxima dirigencia] de algunos de los partidos lanzan para mantener al régimen flotando”, comentó desde Nueva York el ex embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas, Diego Arria.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

"Diálogo": Trampa, Suicidio, ambas cosas o todo lo contrario?

            Quedé anonadado (o sea “culo mojado” y no por Irma),al enterarme recién (no antes, pues aunque teníamos luz y agua, Internet era esporádica por no decir nula), que habrá un “diálogo” en República Dominicana, según lo anunció primero (¿?) Macron, el presidente de Francia y luego Maduro.
            En seguida me hago las siguientes preguntas:
1.¿El viaje de los diputados de la AN a algunos países europeos, tuvo que ver con ese asunto?
2.¿Fue entonces simple casualidad que uno de los entrevistados en esa visita,el presidente de Francia, hablara de ese asunto?
3.Si ya fue nombrado Smarmatic Rodríguez, como emisario del régimen, quien asistirá con el decano de los “testigos bona fide”, alias Rodríguez Zapatero…¿quién o quiénes representarán a la otra parte?¿Nombrados por quién o quienes?
4.¿Quién puede confiar en un tipo que desde que comenzó el siglo XXI ha sido el factótum de todas las trampas electorales que ha habido en Venezuela?¿Un tipo irresponsable que tiene a la ciudad de Caracas, de la que es alcalde, en el mayor abandono y suciedad como nunca antes vivió la ex ”sucursal del cielo”?
5.¿Es también casual que el papa Francisco, quien por cierto ha cometido errores, se deslindara en Colombia de ese asunto,  dando a entender que después del fracaso del último diálogo (dic.2016) por el no cumplimiento de los compromisos contraídos por el régimen (soltar a los presos políticos, reconocimiento pleno de la AN, recepción de ayuda sanitaria y alimenticia,etc.), y su condena de la ilegítima ANC, sólo consideraría ir de testigo a un diálogo si previamente se cumplía lo no cumplido?
6.En caso de que la OPO-MUD o quien sea se preste a validar este suicidio, como lo llama Elías Pino Iturrieta, ¿Cómo van a explicar cómo queda lo de las elecciones de octubre?
7.¿Habrá en la reunión-diálogo algún representante del imperio(cubano), a cuyas órdenes están los traidores gobernantes?
8. Y las últimas preguntas: La sesión-reunión o diálogo o como lo quieran llamar,¿ por qué en República Dominicana?¿Será porque allí está un presidente que debe mucho al país que ahora lo busca como guarimba, los $ (de uno$ $isnero$, que actualmente prestan (con garantía del oro que aún queda en el país), y que por ahora, medio sostiene a una economía quebrada por tanto robo?

Hay muchas más interrogantes, pero ahora expondré algunas consideraciones.
            Yo personalmente no creo en absoluto en diálogo o arreglos que no supongan la salida de la mafia narcosoleada que gobierna; y sostengo que lo único que busca el tirano, que solo es un  primus inter pares de esa mafia, es ganar tiempo, como lo ha hecho hasta ahora.
            Y que salga, es desgraciadamente muy difícil por no decir imposible, como lo vengo diciendo, pero que ahora sostengo más firmemente después de haber leído las declaraciones de alguien muy importante y que sabe de esto mucho más que yo.
            Se trata de William Brownfield,embajador de USA en Venezuela desde 2004 a 2007 y quien es actualmente Subsecretario de legalidad y antinarcóticos del Departamento de Estado. Mr. Brownfield dijo (según reportaje de la AP,desde Washington y publicado en el Nuevo Herald, en su edición del 13/sep/2017, en su pág.7ª-América Latina) textualmente ante el Comité antidrogas del Senado que las bandas de los narcotraficantes en Venezuela “prácticamente han penetrado totalmente todas(sic) las instituciones relacionadas a justicia, autoridades del orden y seguridad”. O sea: en Venezuela no se puede contar con una Fuerza Armada, que sea leal a la constitución, porque sus jefes forman parte del equipo destructor.
             El exembajador afirmó además que “Venezuela supone un problema gigantesco  para la seguridad de la región, agregando que “no habrá una solución segura, próspera ni democrática, en Venezuela hasta que esos grupos delictivos desaparezcan”.

            En ese mismo artículo se añade al final, que “en febrero, el gobierno del presidente Trump, catalogó al vicepresidente Tarek El Aissami, como cabecilla del narcotráfico.”